Alimentos fríos y calientes: cómo clasifica la Medicina China lo que comes
Una de las ideas que más sorprende a quien se acerca a la dietética energética es que, para la Medicina China, un alimento no se define por sus calorías o nutrientes, sino por su naturaleza energética.
La naturaleza de los alimentos
La Medicina Tradicional China clasifica cada alimento en una escala de naturaleza térmica:
- Fríos — como la sandía, el pepino o el tomate: refrescan y humedecen
- Frescos — como la manzana o la menta: refrescan suavemente
- Neutros — como el arroz o la zanahoria: equilibran y nutren
- Tibios — como la avena, el pollo o el jengibre fresco: activan y calientan suavemente
- Calientes — como la canela o el jengibre seco: calientan con intensidad
Esta clasificación no depende de la temperatura a la que se sirve el alimento: un gazpacho caliente sigue siendo energéticamente frío, y una infusión de canela fría sigue calentando el organismo.
¿Por qué importa?
Porque cada persona tiene una constitución y un estado energético distintos. La misma ensalada que a una persona le sienta de maravilla puede debilitar la digestión de otra con tendencia al frío interno.
La dietética energética consiste precisamente en eso: elegir los alimentos que tu organismo necesita según tu diagnóstico, la estación del año y tu momento vital.
Empieza por observarte
Un ejercicio sencillo: fíjate en cómo te sientan los alimentos crudos y fríos en invierno frente al verano. Esa diferencia que quizá ya has notado es la base de todo lo que estudia la dietética energética.
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Carles Garay — terapeuta y docente de Medicina Tradicional China desde 2002. Descubre mis formaciones →