Cuando el cuerpo duele, se tensa o se desajusta, la acupuntura, la moxibustión, el masaje tuina, las ventosas y el gua sha te ayudan a recuperar el equilibrio. Son las técnicas clásicas de la Medicina China: actúan sobre los puntos y canales del cuerpo para que la energía y la sangre vuelvan a circular con normalidad.
Llevo más de 24 años aplicándolas en consulta, y sé que cada persona llega con una historia distinta. Por eso no trato solo el síntoma: busco qué lo está provocando y adapto el tratamiento a ti.
¿En qué te puede ayudar?
Estos son algunos de los motivos más habituales por los que las personas vienen a la consulta:
- Dolor de espalda, cuello y articulaciones: lumbalgias, cervicalgias, ciática, dolor de hombro o de rodilla, contracturas.
- Dolores de cabeza y migrañas que se repiten.
- Estrés, ansiedad y problemas de sueño: cuando cuesta desconectar, dormir o descansar de verdad.
- Molestias digestivas: digestiones pesadas, hinchazón, acidez o un intestino que no funciona con regularidad.
- Cansancio y falta de energía que no mejoran con el descanso.
- Molestias del ciclo menstrual y la menopausia: reglas dolorosas o irregulares, sofocos, cambios de ánimo.
- Recuperación tras una lesión o una época de mucho desgaste.
Si tu caso no aparece en la lista, escríbeme y lo valoramos juntos.
Las técnicas
Acupuntura
Consiste en estimular puntos concretos del cuerpo con agujas muy finas y de un solo uso. Además de la acupuntura clásica, trabajo con la Acupuntura Distal, un método del que soy coformador: se puncionan puntos alejados de la zona que duele, y en muchos casos el alivio se nota ya durante la propia sesión.
Moxibustión
Aplica calor terapéutico sobre puntos específicos mediante la combustión de artemisa. Es especialmente útil cuando hay frío, cansancio, debilidad o dolores que mejoran con el calor. La sensación es de un calor agradable y reconfortante.
Masaje tuina
Es el masaje terapéutico de la Medicina China: presiones, amasamientos, estiramientos y movilizaciones sobre canales y puntos. Suelta la tensión muscular, mejora la movilidad y deja una sensación de ligereza. Lo combino a menudo con la acupuntura para potenciar el resultado.
Ventosas y gua sha
Las ventosas crean un vacío que levanta suavemente la piel y los músculos: descomprimen en vez de comprimir, y las uso fijas o deslizándolas por la espalda. El gua sha es un raspado suave con una herramienta de jade o de acero. Las dos son muy útiles para soltar la espalda cargada y la tensión de cuello y hombros. No duelen, aunque pueden dejar marcas en la piel que desaparecen solas en unos días. Si quieres saber más, lee el artículo Ventosas y gua sha: qué son y en qué te pueden ayudar.
¿Cómo es la primera visita?
- Te escucho. Hablamos de lo que te pasa, desde cuándo, qué lo mejora y qué lo empeora, y de cómo están tu sueño, tu digestión y tu energía.
- Valoración según la Medicina China. Observo la lengua y tomo el pulso para entender qué desequilibrio hay detrás de tus síntomas.
- Tratamiento. Combino las técnicas que mejor encajan contigo en esa misma sesión.
- Plan a tu medida. Te explico qué hemos hecho, qué puedes esperar y cuántas sesiones aproximadas pueden hacer falta. Si te ayuda, te doy también pautas sencillas de alimentación y hábitos.
Preguntas habituales
¿Duele la acupuntura? Las agujas son muy finas, mucho más que las de una inyección. Lo normal es notar un pequeño pinchazo al principio y después una sensación de pesadez u hormigueo en la zona, que suele ser agradable.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar? Depende de cada caso. Un problema reciente suele responder en pocas sesiones. Uno que arrastras desde hace años necesita algo más de tiempo. Lo vamos valorando juntos sesión a sesión.
¿Es compatible con mi tratamiento médico? Sí, estas técnicas pueden acompañar a tu tratamiento. Cuéntame siempre qué medicación tomas y qué te ha dicho tu médico.
Las terapias naturales acompañan, pero no sustituyen al diagnóstico ni al tratamiento médico. Si tienes una enfermedad diagnosticada, sigue las indicaciones de tu médico.