Ventosas y gua sha: qué son y en qué te pueden ayudar
Espalda cargada, cuello rígido, hombros que suben hacia las orejas después de un día frente a la pantalla. Si te suena, las ventosas y el gua sha te van a interesar. Son dos de las técnicas manuales más antiguas y agradecidas de la Medicina China, y se complementan muy bien entre sí.
¿Qué son las ventosas?
Las ventosas son pequeños recipientes, normalmente de cristal o de silicona, que se colocan sobre la piel creando un vacío. Esa succión levanta suavemente la piel y los tejidos que hay debajo.
Es una técnica que descomprime en vez de comprimir: mientras un masaje convencional presiona el músculo, la ventosa lo “despega” y le da espacio. Se trabaja de dos formas:
- Ventosa fija: se coloca en un punto o zona y se deja actuar unos minutos.
- Masaje deslizante: con un poco de aceite, la ventosa se desliza por la espalda, recorriendo los músculos de arriba abajo.
¿Qué es el gua sha?
El gua sha es un raspado suave de la piel con una herramienta de borde liso, tradicionalmente de jade o de acero. Se aplica con aceite y en una sola dirección, con pasadas cortas y repetidas.
Es la hermana pequeña de las ventosas: cabe en un bolsillo y se puede usar casi en cualquier sitio. Se aplica sobre todo en cuello, trapecios y espalda, y existe también una versión muy suave para la cara, el gua sha facial de bienestar.
¿En qué te pueden ayudar?
Estos son los motivos más habituales por los que se utilizan:
- Espalda cargada y contracturas, por posturas mantenidas, estrés o esfuerzo físico.
- Cuello y hombros tensos, el clásico de quien pasa horas frente al ordenador o al móvil.
- Sensación de rigidez y poca movilidad en la espalda.
- Cansancio y pesadez después de una época de mucha tensión.
- Relajación: muchas personas salen de la sesión con una sensación de ligereza y alivio.
- Cuidado de la piel del rostro, en el caso del gua sha facial, como ritual de bienestar.
Además, en la Medicina China ambas técnicas se utilizan para movilizar lo que está estancado: cuando la energía y la sangre circulan mejor, el cuerpo se siente más suelto.
¿Duelen? ¿Y las marcas?
Bien aplicadas, no duelen. La sensación es de tirantez o de arrastre, y a la mayoría de personas les resulta agradable.
Lo que sí pueden dejar son marcas circulares o rojeces en la piel. No son golpes ni moratones: son temporales y desaparecen solas en unos días. En la tradición china a esas marcas se las llama “sha”, y su color e intensidad dan pistas sobre el estado de la zona trabajada.
Con seguridad, siempre
Antes de aplicar ventosas o gua sha conviene hacer una pequeña entrevista: hay situaciones en las que no se deben aplicar o hay que hacerlo con precaución, como heridas o problemas de piel en la zona, tomar anticoagulantes o el embarazo. Por eso es importante que las aplique alguien formado.
Y como cualquier técnica de bienestar, acompañan pero no sustituyen al diagnóstico ni al tratamiento médico.
¿Quieres probarlas o aprender a aplicarlas?
- En mi consulta de Taradell combino estas técnicas con la acupuntura y el masaje tuina según lo que necesites.
- Si quieres aprender a aplicarlas tú, en el taller de Técnicas Orientales para el Bienestar el primer fin de semana está dedicado a ventosas y gua sha, desde cero, con kit y manual incluidos.
Carles Garay — terapeuta y docente de Medicina Tradicional China desde 2002. Descubre mis formaciones →